Pegada a mi piel

He buscado en mis noches profundas caricias,
sentimientos errantes de una vida perdida.
Sòlo doce primaveras y una luz me cegò,
marcado por el destino, a fuego por el dolor...
Busquè frustrado el amor... un camino de salvaciòn.
¿Quièn me ayuda a sentir eso a lo que llaman vivir?
La muerte pegada a mi piel
y aùn no he perdido la fè...
pero, ayùdame a seguir,
¿es esto a lo que llaman vivir?
Sè que un dìa me irè donde no oiga màs mi voz.
Mordì el polvo como los demàs y ahora...
aquì estamos sòlos, mi sombra y yo.
No me irè sin hacer saber a mi Dios,
al ùnico al que adorè, que soy uno màs...
que ha caìdo de sus brazos... rendido a sus pies.
